La Lavanda, clasificada botánicamente bajo el género Lavandula y celebrada en la alta floristería por su inconfundible fragancia, presenta una morfología de espigas terminales y un crecimiento estrictamente vertical. Su apertura floral es una delicada transición donde diminutas corolas bilabiadas emergen de forma escalonada a lo largo del tallo, revelando su característico y sugerente color azul violáceo. A pesar de su apariencia etérea y silvestre, esta planta mediterránea destaca por una resistencia soberbia frente a la insolación y una excelente durabilidad tanto en fresco como en su vertiente seca.
La estacionalidad de esta emblemática joya aromática está intrínsecamente ligada a los meses más cálidos del año, alcanzando su cenit biológico y su mejor momento estético entre junio y agosto, cuando los campos florecen en un mar púrpura. Durante este período estival, sus aceites esenciales logran la máxima concentración y el color adquiere su mayor saturación. No obstante, gracias a las técnicas de deshidratación y preservación artesanal, los mayoristas y talleres de diseño disponen de una oferta homogénea y selecta durante todo el año.
Codigo de uso
En el sector mayorista, la Lavanda es un recurso indispensable para floristerías de autor, el canal HORECA y la ornamentación funeraria selecta que busca evocar paz, memoria y pureza. Su silueta lineal aporta estructura y una textura granulada muy cotizada para romper la simetría en centros de mesa o añadir un toque provenzal a grandes eventos. Bajo el código de uso profesional como flor de acento aromático, línea arquitectónica y elemento de textura duradera, esta pieza eleva la experiencia sensorial y la distinción de cualquier propuesta decorativa.
Origen España
Medida 80cm
Silueta Esbelta y Vertical
Apertura Compacta
Apertura Compacta
Larga Duración
Acento Cromático
Versatilidad Logística